A Love Supreme: el camino hacia Dios de John Coltrane.

John Coltrane (EEUU, 1926; EEUU, 1967) en los años 50 era un heroinómano, al igual que muchos de los músicos de jazz del momento. Quizá por ello no conseguía destacar como saxofonista, la heroína le tenía consumido por completo y en una posición servil que le impedía dar rienda suelta a su mente.

Miles Davis – el trompetista más destacado de jazz – habiendo sufrido en sus propias carnes el castigo de la heroína, decidió ayudar a Coltrane a superar la adicción invitándole a participar en su conjunto. Gracias a Davis, Coltrane se fue alejando de la heroína para alcanzar el nivel musical que merecía.

Impulse! por aquella época se fijó en él y le contrató para realizar alguna que otra grabación; entre ellas estaba A Love Supreme, uno de los mejores discos de la historia del jazz tanto por su contenido musical como por su repercusión social. Archie Shepp dijo en una ocasión:

“En los sesenta estábamos en la época de las religiones orientales, la nueva espiritualidad y el Hare Krishna, y ésa es la matriz de donde provenía Trane…y encajó perfectamente”.

Coltrane quiso plasmar en un disco de corta duración su camino desde que salió de las drogas hasta que descubrió a Dios. Estaba tan ilusionado con la idea que durante cinco o seis días enteros se encerró en una vieja habitación de su casa. Alice, su segunda mujer, dijo:

“Era a finales de verano, o a principios de otoño, porque esos días hacía buen tiempo en Nueva York”.

También recordó en una entrevista la cara de Coltrane cuando bajaba las escaleras después de haber pasado horas componiendo. Era una cara serena, de tranquilidad, como la de alguien que consigue satisfacer materialmente todas sus demandas intelectuales; en el caso de Coltrane, todos sus sentimientos en una suite sobrecogedora. Tres meses después grabaría A Love Supreme junto a Mccoy Tyner (piano), Jimmy Garrison (bajo) y Elvin Jones (batería).

El disco se compone de cuatro partes, aunque las dos últimas van en el mismo corte. Sus nombres hacen referencia a los pasos dados por Coltrane en su acercamiento a Dios y su salida de la droga.

Acknowledgement (7:47)   [reconocimiento]

Resolution (7:22)               [resolución]

Pursuance/Psalm (17:50)   [persistencia/salmo]

El sonido es complejo, la composición poco melódica y en ocasiones parece improvisada. El saxo de Coltrane realiza virguerías sobre una sólida base y a veces deja paso a Mccay Tinner para que se luzca un poco. Uno de los mejores momentos – a parte del espectacular e inconfundible inicio de suite y la parte Psalm – es cuando al final de Acknowledgement Coltrane comienza a decir con voz grave “a love supreme”. Nunca más se vuelve a escuchar su voz.

No es un disco para poner de fondo, sí para escucharlo sentado durante los treinta y pocos minutos que Coltrane emplea para descubrirse ante Dios.

Lo más curioso de todo es que después de grabarlo y de vender medio millón de copias, Coltrane murió. Encontró a Dios pero éste se lo llevó…o algo así.

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8 pensamientos en “A Love Supreme: el camino hacia Dios de John Coltrane.

  1. ps yo creo q la droga ayuda a componer, al menos a mi jeje (no heroína, marihuana jeje). Ayuda a sentirlo todo más. Además xa dejar una droga x otra…(la heroína x el cristianismo) yo creo q mejor aprender a controlar ls drogas, no temerlas y tener q sustituirlas x otra cosa. Además, sin probar las drogas, nunca conocerás un punto d vista completo sobre el tema, sólo tendrás una visión dl asunto, y además basada en opiniones externas, no x investigación empírica propia. El problema d la droga es cuando la gente la asocia a un determinado estado, y xa poder volver a sentirte en ese estado tienes q drogarte. El auténtico problema d ls drogas, es, a parte de la propaganda que te hace codiciar algo prohibido, que la gente no está preparada mentalmente xa poder controlarlas. Las drogas aportan cosas buenas, es mejor aceptarlo, y creo q han ayudado a muchísimos músicos a poder expresarse mejor.

    • Tampoco viene mucho al caso el comentario…

      La realidad es que el porcentaje de artistas (pintores, escritores, músicos…) que no se drogaron para crear sus mejores obras es mucho mayor que el porcentaje de los que sí. En el caso de Coltrane es evidente que en cuanto dejó la heroína le fue mejor.

      Soy de la opinión de que si un artista necesita drogarse para “crear” es que no es artista ni es nada. Es como el deportista que se dopa (se droga) para ganar al resto…no tiene mérito.

  2. Todavía recurdo la primera vez que oí este disco, en la “sala de música” del colegio mayor, en compañía de Emilio Campos, “Mac”, quien me enseñó a escuchar esta música. Toda una sorpresa y un descubrimiento. Sin duda uno de los discos imprescindibles en una hipotética lista de “Las mejores grabaciones de jazz todos los tiempos…”, (otro sería el Köln Concert, claro, del que ya escribiste aquí).
    Saludos.

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