La “condena” de Lee Morgan.

El 19 de febrero de 1972, Lee Morgan (1938-1972, EEUU) moría en pleno escenario tras haber sido disparado por su mujer. Infidelidad, jazz y celos se habían dado cita en un oscuro club de Manhattan.

Aquel año murió uno de los mejores trompetistas de jazz, capaz de plasmar con el instrumento cualquier idea que le rondara por la cabeza. Dominaba la técnica, la potencia y tenía una originalidad que sobrepasaba fronteras, llevándole a hacer improvisaciones dignas de admiración.

La carrera de Lee Morgan tiene un punto de inflexión en 1964, cuando Blue Note lanza su LP The Sidewinder. Antes había tocado con Dizzy Gillespie, John Coltrane y los Jazz Messengers de Art Blakey, entre otros, pero siempre ocupando un lugar donde los focos iluminaban poco. Gracias a Blakey – que prácticamente obligaba a sus músicos a ser creativos y componer – Lee Morgan se lanza a crear sus propios temas. Dejó los Jazz Messengers para volver a Philadelphia y tocar en pequeños círculos locales. A pesar de ser un músico reconocido, no consiguió alcanzar la fama que tenían otros trompetistas como Miles Davis o Guillespie.

Hastiado regresó en 1963 a Nueva York para grabar su gran composición, The Sidewinder, junto a  Joe Henderson (saxo tenor), Billy Higgins (batería), Barry Harris (piano) y Bob Cranshaw (contrabajo). Los 41 minutos se grabaron el 21 de diciembre de 1963, y a principios de 1964 ya estaba sonando The Sidewinder (single que dio nombre al disco. Sidewinder se refiere al típico barriobajero) en todos los locales de jazz. El éxito fue espectacular y el disco se convirtió en el más vendido de Blue Note, llegando al millón de copias.

The Sidewinder es un disco que engancha por sus ritmos (blues, funky, hardbop…), por su fácil escucha y por las espectaculares improvisaciones de Morgan y Henderson. Consta de 5 temas: The Sidewinder; Totem Pole; Gary’s Notebook; Boy, What a Nigh; y Hocus Pocus.

El primero de ellos es el single y el que catapultó a Morgan a la fama. El segundo, Totem Pole, se caracteriza por el adictivo ritmo latino inicial. Gary’s Notebook es un vals rápido dedicado a un amigo suyo llamado Gary… Boy, What a Nigh es, para mi gusto, el otro tema – junto a The Sidewinder – que destaca en el disco; al que le guste el funky, aquí tiene una obra maestra. Por último, Hocus Pocus es la composición más sencilla de la grabación, justamente para que se puedan lucir haciendo las espectaculares improvisaciones que abundan en el disco.

La verdad es que el disco merece la pena conseguirlo para escucharlo. Ignoro si se puede descargar desde internet, aunque por lo que he podido investigar, no. Sé que a un precio asequible se puede comprar por internet (yo los discos los suelo comprar en play.com) o en alguna tienda de jazz. En el youtube está completo.

Al que le guste el jazz, The Sidewinder es un disco clave para entender la transición del bebop al hardbop, y para comenzar a conocer la genialidad de Morgan como compositor.

Después de este disco llegaron otros tantos, pero ninguno llegó a alcanzar la fama de The Sidewinder. Quizá esa fuese la condena de Lee Morgan: ser conocido por el púbico en general por un solo tema.

No voy a acabar la entrada con The Sidewinder; eso sería condenar a Lee Morgan aún más a ser conocido por su mejor tema. Enlazo a una grabación de cuando estaba en los Jazz Messengers. La canción se llama I Remember Clifford.

Anuncios

3 pensamientos en “La “condena” de Lee Morgan.

  1. The Sidewinder, ese tema que tanto se escuchaba en las SINFONOLAS de la época. (que palabra más maravillosa)

  2. Que buena música la del vídeo insertado; no entiendo de Jazz pero me encantan estas piezas de Jazz clásico de sonidos puros, relajantes …. guauuuuuu

    • Pues la grabación es de cuando estaba en los Jazz Messengers. Si busca algo de ese tipo, consigue como sea Moanin. En ese disco colaboró Lee Morgan y es espectacular. Un saludo y gracias por el comentario. Espero que vaya bien el melonar y la parcela en Alaska 😉

Los comentarios están cerrados.